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  • 13 Sep 2021
    ¿Qué es? Se llama desnutrición a aquella condición patológica inespecífica, sistémica y reversible en potencia que resulta de la deficiente utilización de los nutrimentos por las células del organismo, se acompaña de variadas manifestaciones clínicas relacionadas con diversos factores ecológicos y además reviste diferentes grados de intensidad. La palabra desnutrición señala toda pérdida anormal de peso del organismo, desde la más ligera hasta la más grave, sin prejuzgar en sí, de lo avanzado del mal, pues igualmente se llama desnutrido a un niño que ha perdido el 15% de su peso, que al que ha perdido 60% o más, relacionando estos datos siempre al peso que le corresponde tener para una edad determinada. Se trata de un problema mundial que refleja los programas económicos y de salud; en particular, la distribución de los recursos de las naciones. La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en 2010 el Índice Global de Hambre, una herramienta adaptada y desarrollada para dar seguimiento de manera comprensiva al hambre del mundo, y que toma en cuenta tres indicadores: La proporción de personas subnutridas. El peso para la edad de niños y niñas. La mortalidad infantil en menores de 5 años.   ¿Cuáles son las causas? La nutrición está íntimamente ligada con el fenómeno biológico del crecimiento, que puede manifestarse por el aumento (balance positivo), mantenimiento (balance neutro) o disminución (balance negativo) de la masa y del volumen, que conforman al organismo, así como por la adecuación a las necesidades del cambio de forma, función y composición corporal. Cuando la velocidad de síntesis es menor que la de destrucción, la masa corporal disminuye en relación con el momento previo, pero el balance negativo, cualquiera que sea la causa que lo genere, no puede mantenerse por tiempo prolongado, ya que las disfunciones orgánicas que lo acompañan son incompatibles con la vida, por tal motivo la desnutrición daña a las células de manera progresiva, afectándose primero el depósito de nutrientes y posteriormente la reproducción, el crecimiento, la capacidad de respuesta al estrés, el metabolismo energético, los mecanismos de comunicación y de regulación intra e intercelular. Existen 4 mecanismo que pueden verse afectados por tal acción:   1. Falta de aporte energético (falla en la ingesta). 2. Alteraciones en la absorción. 3. Catabolismo exagerado. 4. Exceso en la excreción.   ¿Cómo se realiza el diagnóstico? Los motivos que indican intervención médica para los inicios de diagnóstico a desnutrición será frecuentemente la talla baja o la pérdida de peso acentuada; excepcionalmente será la falla orgánica (es de esperarse que la condición de estos niños sea grave); la conducta deberá buscar inicialmente la estabilización si el estado es precario y posteriormente clasificar la desnutrición de acuerdo a la etiología, clínica, temporalidad e intensidad. La mejor herramienta para el diagnóstico de la desnutrición es la clínica, en el cual se pueden presentar los siguientes signos: Dilución bioquímica: Principalmente en la desnutrición energético-proteica por la hipoproteinemia sérica (aunque no excluye a las otras entidades clínicas). Se presenta con osmolaridad sérica disminuida, alteraciones electrolíticas como hiponatremia, hipocalcemia e hipomagnesemia. Hipofunción: De manera general, los sistemas del organismo manifiestan déficit en las funciones. Hipotrofia: La disminución en el aporte calórico ocasiona que las reservas se consuman y se traduzcan con afectación directa en la masa muscular, el panículo adiposo, la osificación y repercutan sobre la talla y el peso.   ¿Qué evidencia hay del tratamiento? La final del tratamiento es llevar a una homeostasis el cuerpo, sin embargo lo importante para iniciar tratamiento es el grado de desnutrición, el cual marcara una pauta para iniciar el tratamiento, el objetivo es llevar el peso actual al que corresponde para la edad (según las curvas de crecimiento), es decir si el manejo del paciente no es de una manera adecuada a la dieta con una cuantificación calórica y nutricional necesaria se tendrá un riesgo alto de presentar síndrome de realimentación que podría incluso llevarlo a la muerte; además de que el apego a la maniobra dietética fracasará debido a que los aportes energéticos serán excesivos para sus necesidades y condicionará mayor catabolia.  
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  • ¿Qué es? Se llama desnutrición a aquella condición patológica inespecífica, sistémica y reversible en potencia que resulta de la deficiente utilización de los nutrimentos por las células del organismo, se acompaña de variadas manifestaciones clínicas relacionadas con diversos factores ecológicos y además reviste diferentes grados de intensidad. La palabra desnutrición señala toda pérdida anormal de peso del organismo, desde la más ligera hasta la más grave, sin prejuzgar en sí, de lo avanzado del mal, pues igualmente se llama desnutrido a un niño que ha perdido el 15% de su peso, que al que ha perdido 60% o más, relacionando estos datos siempre al peso que le corresponde tener para una edad determinada. Se trata de un problema mundial que refleja los programas económicos y de salud; en particular, la distribución de los recursos de las naciones. La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en 2010 el Índice Global de Hambre, una herramienta adaptada y desarrollada para dar seguimiento de manera comprensiva al hambre del mundo, y que toma en cuenta tres indicadores: La proporción de personas subnutridas. El peso para la edad de niños y niñas. La mortalidad infantil en menores de 5 años.   ¿Cuáles son las causas? La nutrición está íntimamente ligada con el fenómeno biológico del crecimiento, que puede manifestarse por el aumento (balance positivo), mantenimiento (balance neutro) o disminución (balance negativo) de la masa y del volumen, que conforman al organismo, así como por la adecuación a las necesidades del cambio de forma, función y composición corporal. Cuando la velocidad de síntesis es menor que la de destrucción, la masa corporal disminuye en relación con el momento previo, pero el balance negativo, cualquiera que sea la causa que lo genere, no puede mantenerse por tiempo prolongado, ya que las disfunciones orgánicas que lo acompañan son incompatibles con la vida, por tal motivo la desnutrición daña a las células de manera progresiva, afectándose primero el depósito de nutrientes y posteriormente la reproducción, el crecimiento, la capacidad de respuesta al estrés, el metabolismo energético, los mecanismos de comunicación y de regulación intra e intercelular. Existen 4 mecanismo que pueden verse afectados por tal acción:   1. Falta de aporte energético (falla en la ingesta). 2. Alteraciones en la absorción. 3. Catabolismo exagerado. 4. Exceso en la excreción.   ¿Cómo se realiza el diagnóstico? Los motivos que indican intervención médica para los inicios de diagnóstico a desnutrición será frecuentemente la talla baja o la pérdida de peso acentuada; excepcionalmente será la falla orgánica (es de esperarse que la condición de estos niños sea grave); la conducta deberá buscar inicialmente la estabilización si el estado es precario y posteriormente clasificar la desnutrición de acuerdo a la etiología, clínica, temporalidad e intensidad. La mejor herramienta para el diagnóstico de la desnutrición es la clínica, en el cual se pueden presentar los siguientes signos: Dilución bioquímica: Principalmente en la desnutrición energético-proteica por la hipoproteinemia sérica (aunque no excluye a las otras entidades clínicas). Se presenta con osmolaridad sérica disminuida, alteraciones electrolíticas como hiponatremia, hipocalcemia e hipomagnesemia. Hipofunción: De manera general, los sistemas del organismo manifiestan déficit en las funciones. Hipotrofia: La disminución en el aporte calórico ocasiona que las reservas se consuman y se traduzcan con afectación directa en la masa muscular, el panículo adiposo, la osificación y repercutan sobre la talla y el peso.   ¿Qué evidencia hay del tratamiento? La final del tratamiento es llevar a una homeostasis el cuerpo, sin embargo lo importante para iniciar tratamiento es el grado de desnutrición, el cual marcara una pauta para iniciar el tratamiento, el objetivo es llevar el peso actual al que corresponde para la edad (según las curvas de crecimiento), es decir si el manejo del paciente no es de una manera adecuada a la dieta con una cuantificación calórica y nutricional necesaria se tendrá un riesgo alto de presentar síndrome de realimentación que podría incluso llevarlo a la muerte; además de que el apego a la maniobra dietética fracasará debido a que los aportes energéticos serán excesivos para sus necesidades y condicionará mayor catabolia.  
    Sep 13, 2021 32
  • 13 Sep 2021
    ¿Qué es? La   infección   del   tracto   urinario (ITU) consiste en la respuesta inflamatoria del urotelio a la invasión   bacteriana, casi siempre asociada con bacteriuria, piuria y síntomas   de   urgencia, incontinencia   y disuria, las infecciones del tracto urinario es considerada una interacción de la virulencia de las bacterias y una serie de factores específicos e inespecíficos de las defensas del hospedador. La posibilidad de una colonización y posterior a infección se debe a un primer contacto entre una serie de estructuras de las bacterias, denominadas adhesinas, (fímbricas o no fímbricas) y unos receptores o ligandos de la superficie del epitelio urinario.   ¿Cuáles son las causas? Las causas de obtener una infección de vías urinarias son los factores involucrados en las ITU recurrentes, las células vaginales poseen un aumento de receptores para E. coli, las   mujeres   con   infecciones recurrentes tienen de tres a cuatro veces mayor probabilidad de ser no secretoras de   antígenos de grupos sanguíneos ABO, esta     habilidad     de     secretar antígenos ABO  a  las  secreciones  tiene un patrón    de    herencia    autosómico dominante;  el estado  no  secretor  ocurre en   aproximadamente   el   20%   de la población blanca. Los factores de riesgo que facilitan o predisponen a que el fenómeno migratorio se vea favorecido como lo son, las relaciones sexuales, hábitos de micción puesto que la retención voluntaria favorece la estasis de orina promoviendo la formación de colonias bacterianas, uso de espermicidas, estreñimiento, factores genéticos y disminución de estrógenos.    ¿Cómo se realiza el diagnóstico? Para la obtención de diagnóstico existen estudios de gabinete, pero cabe recalcar que la clínica es primordial para realizar su diagnóstico, los síntomas clásicos de una ITU son la disuria, frecuencia de la micción, dolor supra púbico, urgencia y hematuria. La primera prueba ante sospecha es realizar examen general de orina, donde se examina el sedimento urinario y existe piuria que se define como la presencia de más de 5 leucocitos por campo en orina centrifugada que equivalen al recuento de más de 20 leucocitos/mm3 en orina sin centrifugar. Urocultivo: se considera positivo en pacientes asintomáticos cuando existe más de 10(5) colonias/mL y más de 10 (4) colonias/Ml, a esto se llama bacteriuria asintomática y debe cumplirse esto en dos urocultivos diferentes y en pacientes sintomáticos debe ser más de 10(3) colonias/ml. Biomarcadores: Ayuda a realizar el diagnostico de una ITU y entre lo más importante a mencionar es la PCR para el diagnóstico de pielonefritis, procalcitonina en infecciones bacterianas severa conduce a la secreción abundante de procalcición por el sistema monocito-macrófago.  Existen diferentes formas de clasificación para poder abordar el manejo.   Infección urinaria no complicada: Se trata de una infección no complicada, esporádica o recurrente del tracto inferior (cistitis no complicada) y/o superior (pielonefritis no complicada), limitada a las mujeres no embarazadas y pacientes sin anomalías anatómicas ni funcionales del tracto urinario. Infección urinaria complicada: Se considera a toda ITU que no se clasifica como no complicada. Su significado se refiere a las infecciones en un paciente con una mayor probabilidad que de alguna forma tenga un curso complicado, es decir todos los hombres, mujeres embarazadas y pacientes con alteraciones anatómicas o funcionales, relevantes al tracto urinario, uso de catéter urinario permanentemente, enfermedades renales o inmunocompromiso/ inmunocomprometidos concomitante.  Infección urinaria recurrente: ITU no complicada o complicada, con una frecuencia de al menos tres episodios al año o dos en los últimos 6 meses. Urosepsis: Presencia de la disfunción de órgano, causado por una respuesta inadecuada del huésped a una infección originada en el tracto urinario o en los órganos genitales.   ¿Qué evidencia hay del tratamiento? El principal fin del tratamiento es aliviar el dolor de los pacientes, con un apropiado manejo de antibióticos, la respuesta clínica al tratamiento se da las 24 horas para un cuadro de cistitis y en las primeras 28-72 horas para pielonefritis. Los tratamientos de primera elección que existe son pautas cortas con fosfomicina-trometamol y nitrofurantoína (durante 5-7 días); las fluoroquinolonas (ciprofloxacino, levofloxacino y norfloxacino) son altamente eficaces en los regímenes de 3 días, pero deben considerarse como antimicrobianos alternativos debido a su alta propensión al daño colateral. Los betalactamicos incluidos amoxicilina-clavulánico, cefuroxima, durante 5 días y cefixima durante 3 días son opciones apropiadas para la terapia cuando no se pueden usar otros agentes recomendados.   
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  • ¿Qué es? La   infección   del   tracto   urinario (ITU) consiste en la respuesta inflamatoria del urotelio a la invasión   bacteriana, casi siempre asociada con bacteriuria, piuria y síntomas   de   urgencia, incontinencia   y disuria, las infecciones del tracto urinario es considerada una interacción de la virulencia de las bacterias y una serie de factores específicos e inespecíficos de las defensas del hospedador. La posibilidad de una colonización y posterior a infección se debe a un primer contacto entre una serie de estructuras de las bacterias, denominadas adhesinas, (fímbricas o no fímbricas) y unos receptores o ligandos de la superficie del epitelio urinario.   ¿Cuáles son las causas? Las causas de obtener una infección de vías urinarias son los factores involucrados en las ITU recurrentes, las células vaginales poseen un aumento de receptores para E. coli, las   mujeres   con   infecciones recurrentes tienen de tres a cuatro veces mayor probabilidad de ser no secretoras de   antígenos de grupos sanguíneos ABO, esta     habilidad     de     secretar antígenos ABO  a  las  secreciones  tiene un patrón    de    herencia    autosómico dominante;  el estado  no  secretor  ocurre en   aproximadamente   el   20%   de la población blanca. Los factores de riesgo que facilitan o predisponen a que el fenómeno migratorio se vea favorecido como lo son, las relaciones sexuales, hábitos de micción puesto que la retención voluntaria favorece la estasis de orina promoviendo la formación de colonias bacterianas, uso de espermicidas, estreñimiento, factores genéticos y disminución de estrógenos.    ¿Cómo se realiza el diagnóstico? Para la obtención de diagnóstico existen estudios de gabinete, pero cabe recalcar que la clínica es primordial para realizar su diagnóstico, los síntomas clásicos de una ITU son la disuria, frecuencia de la micción, dolor supra púbico, urgencia y hematuria. La primera prueba ante sospecha es realizar examen general de orina, donde se examina el sedimento urinario y existe piuria que se define como la presencia de más de 5 leucocitos por campo en orina centrifugada que equivalen al recuento de más de 20 leucocitos/mm3 en orina sin centrifugar. Urocultivo: se considera positivo en pacientes asintomáticos cuando existe más de 10(5) colonias/mL y más de 10 (4) colonias/Ml, a esto se llama bacteriuria asintomática y debe cumplirse esto en dos urocultivos diferentes y en pacientes sintomáticos debe ser más de 10(3) colonias/ml. Biomarcadores: Ayuda a realizar el diagnostico de una ITU y entre lo más importante a mencionar es la PCR para el diagnóstico de pielonefritis, procalcitonina en infecciones bacterianas severa conduce a la secreción abundante de procalcición por el sistema monocito-macrófago.  Existen diferentes formas de clasificación para poder abordar el manejo.   Infección urinaria no complicada: Se trata de una infección no complicada, esporádica o recurrente del tracto inferior (cistitis no complicada) y/o superior (pielonefritis no complicada), limitada a las mujeres no embarazadas y pacientes sin anomalías anatómicas ni funcionales del tracto urinario. Infección urinaria complicada: Se considera a toda ITU que no se clasifica como no complicada. Su significado se refiere a las infecciones en un paciente con una mayor probabilidad que de alguna forma tenga un curso complicado, es decir todos los hombres, mujeres embarazadas y pacientes con alteraciones anatómicas o funcionales, relevantes al tracto urinario, uso de catéter urinario permanentemente, enfermedades renales o inmunocompromiso/ inmunocomprometidos concomitante.  Infección urinaria recurrente: ITU no complicada o complicada, con una frecuencia de al menos tres episodios al año o dos en los últimos 6 meses. Urosepsis: Presencia de la disfunción de órgano, causado por una respuesta inadecuada del huésped a una infección originada en el tracto urinario o en los órganos genitales.   ¿Qué evidencia hay del tratamiento? El principal fin del tratamiento es aliviar el dolor de los pacientes, con un apropiado manejo de antibióticos, la respuesta clínica al tratamiento se da las 24 horas para un cuadro de cistitis y en las primeras 28-72 horas para pielonefritis. Los tratamientos de primera elección que existe son pautas cortas con fosfomicina-trometamol y nitrofurantoína (durante 5-7 días); las fluoroquinolonas (ciprofloxacino, levofloxacino y norfloxacino) son altamente eficaces en los regímenes de 3 días, pero deben considerarse como antimicrobianos alternativos debido a su alta propensión al daño colateral. Los betalactamicos incluidos amoxicilina-clavulánico, cefuroxima, durante 5 días y cefixima durante 3 días son opciones apropiadas para la terapia cuando no se pueden usar otros agentes recomendados.   
    Sep 13, 2021 36
  • 07 Sep 2021
    ¿Qué es? Según la Asociación Internacional para el Estudio del dolor, define al dolor como una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada a daño tisular real o potencial. Ésta definición subraya que no solamente se involucra el proceso fisiológico de estimulación de nociceptores, sino que abarca también un componente afectivo importante. Esto es lo que lo hace al dolor un fenómeno tan complejo, personal e intransferible", (García-Andreu, 2017).   ¿Cuáles son las causas? Como principal instancia antes de definir la causa hay que reconocer que no todos los dolores son iguales y cada uno tiene una fisiología distinta; por lo que el manejo va ser muy distinto de cada uno, el síndrome doloroso somático suele referirse como opresivo o punzante, estar bien localizado y está relacionado con daño a estructuras somáticas, como hueso, músculo, tendón. Se transmite primordialmente por fibras A-delta. El síndrome doloroso visceral suele ser más de tipo cólico o sordo, mal definido en su localización y transmitido por fibras amielínicas tipo C. Se relaciona con daño a vísceras. Ambos síndromes se incluyen en lo que se llama dolor nociceptivo, ya que el daño a las estructuras referidas es real, y el sistema nervioso solo transmite la información sin estar afectado. Por contraparte, el síndrome doloroso neuropático se manifiesta principalmente como ardoroso, quemante o como toque eléctrico. En este caso, el daño está en el sistema somatosensorial, es decir en nervios; ya sean periféricos o centrales. Éste es un dolor no nociceptivo. Es importante distinguir en particular este síndrome ya que el manejo es muy diferente a los demás síndromes. El dolor neuropático suele tender a la cronicidad. También está la coexistencia de síndromes (lumbociatalgia) y habrá que manejar ambas causas del dolor. También es muy importante distinguir entre dolor agudo y crónico. Dolor agudo es de instalación reciente y con duración menor a 3 meses. Dolor crónico es aquel que persiste a la causa original y tiene más de 3 meses de duración   ¿Cómo se realiza el diagnóstico? Para poder entender el dolor, tenemos que entender primero lo que es la nocicepción. Los mecanismos moleculares, celulares y sistémicos, su amplificación o depresión, se conocen como nocicepción. Y aquí es clave reconocer que hay mecanismos pronociceptivos y antinociceptivos. De la modulación entre ambos dependerá en gran medida la presencia o no y la cantidad de dolor que el paciente experimente Existen 4 procesos básicos en la producción de dolor, nocicepción: Transducción, conducción, modulación y percepción Transducción los nociceptores traducen un estímulo físico, térmico o químico en una señal eléctrica.   ¿Qué evidencia hay del tratamiento? La manera de tratamiento va ser dependiendo la localización y tipo de dolor que presente el paciente, pero debemos recordar que debemos dividir el manejo en no farmacológicas, farmacológicas e intervencionismo. Las cuales pueden usarse de manera aislada o en conjunto dependiendo de cada caso, pero se sugiere en principio un manejo multimodal y siempre teniendo en cuenta el balance entre riesgo y beneficio. No debemos olvidar que la polifarmacia y el manejo de prolongados tratamientos nos dará como resultados iatrogenias a nivel hepático, gástrico y renales. Las principales causas de dolor crónico se encuentran las osteomusculares (lumbalgia, osteoartrosis), debemos señalar que el tener un estilo de vida sano es esencial. De tal modo que hay que motivar al paciente a que haga ejercicio y controle su dieta para evitar obesidad. Esto siempre será deseable, aunque no siempre se puede conseguir. La fisioterapia / rehabilitación es fundamental en el manejo del dolor crónico musculo esquelético. Analgésico no esteroides: El fármaco de elección más segura es el paracetamol ya que es un analgésico y antipirético que inhibe la síntesis de prostaglandinas únicamente a nivel central, por lo que no comparte todos los efectos adversos de los AINES a nivel periférico. Todas estas acciones se ven inhibidas por los AINE, siendo particularmente tóxicos cuando existe un insulto renal previo, como en pacientes diabéticos o hipertensos. Analgésicos opioides: Los analgésicos opioides son adicionados a los AINE/paracetamol cuando no se obtiene suficiente alivio con estos, Su uso en dolor crónico no oncológico está también aceptada, pero pasando previamente por unas guías clínicas para poder evitar o disminuir problemas de mal uso, adicción o efectos adversos por su uso crónico. Su mecanismo de acción es interactuando con receptores endógenos, principalmente mu, kappa y delta, que son todos ellos receptores ligados a proteína Gi/o los cuales inhiben la adenilatociclasa y disminuyen la producción de AMPc.  Entre los opioides fuertes podemos contar con morfina, oxicodona, tapentadol, hidromorfona, hidrocodona, fentanil, buprenorfina y metadona lo que limita mucho el uso de los opioides en dolor crónico son dos cosas: Sus efectos adversos y el estigma que tiene sobre mal uso y adicción.   (García. J; Manejo básico del dolor agudo y crónico; Anestesia en México; 2017; 29: (Supl. No.1) 77-85.)
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  • ¿Qué es? Según la Asociación Internacional para el Estudio del dolor, define al dolor como una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada a daño tisular real o potencial. Ésta definición subraya que no solamente se involucra el proceso fisiológico de estimulación de nociceptores, sino que abarca también un componente afectivo importante. Esto es lo que lo hace al dolor un fenómeno tan complejo, personal e intransferible", (García-Andreu, 2017).   ¿Cuáles son las causas? Como principal instancia antes de definir la causa hay que reconocer que no todos los dolores son iguales y cada uno tiene una fisiología distinta; por lo que el manejo va ser muy distinto de cada uno, el síndrome doloroso somático suele referirse como opresivo o punzante, estar bien localizado y está relacionado con daño a estructuras somáticas, como hueso, músculo, tendón. Se transmite primordialmente por fibras A-delta. El síndrome doloroso visceral suele ser más de tipo cólico o sordo, mal definido en su localización y transmitido por fibras amielínicas tipo C. Se relaciona con daño a vísceras. Ambos síndromes se incluyen en lo que se llama dolor nociceptivo, ya que el daño a las estructuras referidas es real, y el sistema nervioso solo transmite la información sin estar afectado. Por contraparte, el síndrome doloroso neuropático se manifiesta principalmente como ardoroso, quemante o como toque eléctrico. En este caso, el daño está en el sistema somatosensorial, es decir en nervios; ya sean periféricos o centrales. Éste es un dolor no nociceptivo. Es importante distinguir en particular este síndrome ya que el manejo es muy diferente a los demás síndromes. El dolor neuropático suele tender a la cronicidad. También está la coexistencia de síndromes (lumbociatalgia) y habrá que manejar ambas causas del dolor. También es muy importante distinguir entre dolor agudo y crónico. Dolor agudo es de instalación reciente y con duración menor a 3 meses. Dolor crónico es aquel que persiste a la causa original y tiene más de 3 meses de duración   ¿Cómo se realiza el diagnóstico? Para poder entender el dolor, tenemos que entender primero lo que es la nocicepción. Los mecanismos moleculares, celulares y sistémicos, su amplificación o depresión, se conocen como nocicepción. Y aquí es clave reconocer que hay mecanismos pronociceptivos y antinociceptivos. De la modulación entre ambos dependerá en gran medida la presencia o no y la cantidad de dolor que el paciente experimente Existen 4 procesos básicos en la producción de dolor, nocicepción: Transducción, conducción, modulación y percepción Transducción los nociceptores traducen un estímulo físico, térmico o químico en una señal eléctrica.   ¿Qué evidencia hay del tratamiento? La manera de tratamiento va ser dependiendo la localización y tipo de dolor que presente el paciente, pero debemos recordar que debemos dividir el manejo en no farmacológicas, farmacológicas e intervencionismo. Las cuales pueden usarse de manera aislada o en conjunto dependiendo de cada caso, pero se sugiere en principio un manejo multimodal y siempre teniendo en cuenta el balance entre riesgo y beneficio. No debemos olvidar que la polifarmacia y el manejo de prolongados tratamientos nos dará como resultados iatrogenias a nivel hepático, gástrico y renales. Las principales causas de dolor crónico se encuentran las osteomusculares (lumbalgia, osteoartrosis), debemos señalar que el tener un estilo de vida sano es esencial. De tal modo que hay que motivar al paciente a que haga ejercicio y controle su dieta para evitar obesidad. Esto siempre será deseable, aunque no siempre se puede conseguir. La fisioterapia / rehabilitación es fundamental en el manejo del dolor crónico musculo esquelético. Analgésico no esteroides: El fármaco de elección más segura es el paracetamol ya que es un analgésico y antipirético que inhibe la síntesis de prostaglandinas únicamente a nivel central, por lo que no comparte todos los efectos adversos de los AINES a nivel periférico. Todas estas acciones se ven inhibidas por los AINE, siendo particularmente tóxicos cuando existe un insulto renal previo, como en pacientes diabéticos o hipertensos. Analgésicos opioides: Los analgésicos opioides son adicionados a los AINE/paracetamol cuando no se obtiene suficiente alivio con estos, Su uso en dolor crónico no oncológico está también aceptada, pero pasando previamente por unas guías clínicas para poder evitar o disminuir problemas de mal uso, adicción o efectos adversos por su uso crónico. Su mecanismo de acción es interactuando con receptores endógenos, principalmente mu, kappa y delta, que son todos ellos receptores ligados a proteína Gi/o los cuales inhiben la adenilatociclasa y disminuyen la producción de AMPc.  Entre los opioides fuertes podemos contar con morfina, oxicodona, tapentadol, hidromorfona, hidrocodona, fentanil, buprenorfina y metadona lo que limita mucho el uso de los opioides en dolor crónico son dos cosas: Sus efectos adversos y el estigma que tiene sobre mal uso y adicción.   (García. J; Manejo básico del dolor agudo y crónico; Anestesia en México; 2017; 29: (Supl. No.1) 77-85.)
    Sep 07, 2021 131

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