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Medicina General 109 views Jun 13, 2022
Citología cervical una medida preventiva de CaCu

El cáncer cérvico uterino es un problema de salud para todas las mujeres.

Su incidencia anual en el mundo para el año 2008 fue de 530 mil 232 casos y el índice de mortalidad anual fue de 275 mil casos.

Cabe mencionar que es la causa más común de cáncer en mujeres en todo el mundo; ya que el 80% de los casos ocurren en países en desarrollo, en donde el cáncer cérvico uterino es la segunda causa más frecuente de muerte por cáncer en mujeres en México, donde el 13.9% de las defunciones corresponden a cáncer cérvico uterino y 15% a cáncer de mama.

La infección persistente por el Virus del Papiloma Humano (VPH), se observa como el factor más importante que contribuye al desarrollo de cáncer cérvico uterino. La prevalencia de VPH en países con una gran incidencia de cáncer cérvico uterino, es de 10 a 20%, mientras que la prevalencia en países con baja incidencia es de 5 a 10%.

Por lo cual, entre las estrategias implementadas a nivel mundial para la prevención y diagnóstico temprano en la población en riesgo, se encuentra principalmente el examen citológico cervical.

Se ha demostrado que para reducir la incidencia y la mortalidad por cáncer cérvico uterino, es necesario contar con un programa efectivo de prevención y detección oportuna que incorpore un sistema de recordatorio y vigilancia que cubra el 80% de la población en riesgo, el tamizaje con citología cervical reduce la incidencia y la mortalidad de cáncer cérvico uterino.

 La citología de base líquida resulta una muestra más completa sin células dañadas o cubiertas por sangre, moco o células inflamatorias, además que esa misma muestra puede ser utilizada para otras pruebas auxiliares como la detección del genotipo de VPH, asi como otras ETS.

La edad óptima para iniciar el tamizaje es desconocida y esto se documenta con la historia natural de la infección del virus del papiloma humano y el cáncer cervical, que por lo tanto sugiere realizar el tamizaje de una forma confiable, dentro de los tres años después de la primera relación sexual o hasta los 21 años, cualquiera que ocurra primero, se realizará anualmente hasta que se acumulen tres pruebas negativas técnicamente satisfactorias; posteriormente se recomienda cada dos o tres años.

Siendo esta una medida de prevención bastante eficaz y satisfactoria para el CaCu, en conjunto con el esquema de vacunación.


Tags: #ginecología