Inicio
Eventos
Cursos
Blogs
Webinars
Menú
02 de septiembre de 2026 Publicado por Livemed Colaboración: Mtra. Luz Alejandra Cano Collado 12
Pregabalina en la neuropatía diabética: ¿cuándo considerarla y qué debe tener en cuenta?

La neuropatía diabética periférica es una de las complicaciones más frecuentes de la diabetes y puede afectar de manera importante la calidad de vida. Aunque algunas personas permanecen asintomáticas, otras presentan dolor, ardor, hormigueo, sensación de descargas eléctricas o hipersensibilidad, especialmente en las extremidades inferiores.

El abordaje debe comenzar con la identificación de la neuropatía y la búsqueda de causas alternativas de daño neurológico. Cuando existe dolor neuropático asociado a diabetes, el tratamiento farmacológico puede ayudar a disminuir los síntomas y mejorar el sueño, la movilidad y la calidad de vida.

Entre las opciones disponibles se encuentra la pregabalina, un gabapentinoide con evidencia para el tratamiento del dolor asociado con la neuropatía diabética periférica. Las recomendaciones de la American Diabetes Association (ADA) 2026 incluyen a los gabapentinoides como una de las opciones iniciales para el tratamiento farmacológico del dolor neuropático en personas con diabetes.


Antes de tratar el dolor: confirmar qué está ocurriendo

La presencia de diabetes no significa que cualquier síntoma neurológico sea necesariamente consecuencia de la neuropatía diabética. La ADA considera que la neuropatía diabética es un diagnóstico de exclusión, por lo que deben considerarse otras causas potencialmente tratables.

La evaluación debe incluir una historia clínica dirigida y exploración neurológica. Es importante identificar:

  • Distribución y características del dolor.

  • Inicio y evolución de los síntomas.

  • Presencia de entumecimiento, ardor, hormigueo o sensación de descargas.

  • Alteraciones del equilibrio o de la marcha.

  • Síntomas autonómicos.

  • Consumo de alcohol y otros factores de riesgo.

  • Uso de medicamentos potencialmente neurotóxicos.

  • Deficiencia de vitamina B12, particularmente en personas que utilizan metformina durante periodos prolongados.

  • Enfermedad renal, alteraciones tiroideas u otras causas de neuropatía.


En la neuropatía periférica diabética típica, la evaluación clínica suele ser suficiente. Los estudios electrofisiológicos o la referencia a neurología no son necesarios de manera rutinaria, pero deben considerarse cuando existen características atípicas, como una presentación aguda o subaguda, distribución asimétrica, compromiso motor predominante o incertidumbre diagnóstica.

¿Qué lugar ocupa la pregabalina?

La pregabalina actúa sobre la subunidad a2-d de los canales de calcio dependientes de voltaje, reduciendo la liberación de neurotransmisores relacionados con la transmisión de señales excitatorias.

Su objetivo en la neuropatía diabética no es reparar el daño nervioso ni revertir la pérdida neuronal, sino reducir el dolor neuropático.

La evidencia disponible respalda su eficacia para disminuir el dolor en personas con neuropatía diabética periférica dolorosa. La ADA 2026 señala que diversos estudios de calidad alta y moderada respaldan el uso de pregabalina para este propósito.


Esto es importante porque permite diferenciar dos objetivos terapéuticos:

Control de la enfermedad:
Optimizar el control glucémico y abordar factores de riesgo como peso, presión arterial y lípidos puede ayudar a prevenir o retrasar la aparición y progresión de la neuropatía.

Control de síntomas:
Los medicamentos como la pregabalina se utilizan principalmente para reducir el dolor y mejorar la calidad de vida.

La pregabalina, por lo tanto, no sustituye las intervenciones dirigidas al control integral de la diabetes.

¿Cuándo puede ser una opción?

La pregabalina puede considerarse cuando una persona con diabetes presenta dolor neuropático periférico clínicamente compatible y se ha realizado una evaluación adecuada.

La elección del tratamiento debe individualizarse. Las recomendaciones actuales reconocen varias clases farmacológicas como opciones iniciales, entre ellas:

  • Gabapentinoides, como pregabalina.

  • Inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina, como duloxetina.

  • Antidepresivos tricíclicos.

  • Algunos bloqueadores de canales de sodio.


La elección depende de las características del dolor, comorbilidades, medicamentos concomitantes, función renal, edad, riesgo de efectos adversos y preferencias de la persona.

Además, la presencia de alteraciones del sueño o del estado de ánimo debe considerarse durante la selección terapéutica. La neuropatía dolorosa puede afectar el descanso, la movilidad y el bienestar emocional, por lo que el abordaje no debería limitarse a reducir una puntuación de dolor.

La función renal importa

Una consideración particularmente importante al utilizar pregabalina es la función renal, debido a que su eliminación depende principalmente de los riñones.

Por ello, antes de establecer o modificar el tratamiento es necesario revisar la función renal y ajustar la dosis cuando corresponda.

Este punto adquiere especial relevancia en las personas con diabetes, ya que la enfermedad renal diabética puede coexistir con la neuropatía y modificar la exposición al medicamento.

La edad también debe considerarse. La ADA señala que los efectos adversos de los gabapentinoides pueden ser más importantes en personas mayores y que iniciar con dosis menores y realizar una titulación más gradual puede ayudar a reducirlos.

¿Qué efectos adversos debemos vigilar?

Los efectos adversos más relevantes de la pregabalina incluyen:

  • Mareo.

  • Somnolencia.

  • Alteraciones del equilibrio.

  • Visión borrosa o diplopía.

  • Edema periférico.

  • Aumento de peso.

  • Dificultades cognitivas en algunas personas.


Estos efectos deben valorarse de acuerdo con la edad, comorbilidades y medicamentos concomitantes.

El riesgo de sedación y alteraciones del equilibrio es especialmente relevante en personas mayores o con otros medicamentos que producen depresión del sistema nervioso central.

También debe considerarse su potencial asociación con aumento de peso, un aspecto particularmente importante en personas con diabetes y otros factores de riesgo cardiometabólico.

¿Qué hacer si la respuesta es insuficiente?

El tratamiento del dolor neuropático requiere seguimiento. No todas las personas responden de la misma manera y el objetivo no necesariamente es eliminar por completo el dolor, sino conseguir una reducción clínicamente significativa que permita mejorar la función y la calidad de vida.

Si la respuesta a un solo medicamento es insuficiente, debe reevaluarse:

  1. El diagnóstico.

  2. La adherencia al tratamiento.

  3. La dosis y tolerabilidad.

  4. La presencia de factores que perpetúan o agravan los síntomas.

  5. Las comorbilidades y medicamentos concomitantes.


En personas con síntomas persistentes o intensos, las recomendaciones actuales contemplan que la combinación de diferentes clases farmacológicas puede proporcionar mayor alivio que la monoterapia en algunos casos. El estudio OPTION-DM, incluido como referencia en los Standards of Care 2026, evaluó estrategias combinadas con pregabalina, amitriptilina y duloxetina y encontró que las combinaciones pueden ser útiles cuando la respuesta a un solo tratamiento es insuficiente.

La combinación debe individualizarse y realizarse considerando el perfil de seguridad de cada medicamento.

No olvidar los pies

El control del dolor no debe hacer que se pierda de vista una de las consecuencias más importantes de la neuropatía: la pérdida de la sensibilidad protectora y el riesgo de lesiones en los pies.

La ADA recomienda realizar una evaluación integral de los pies al menos una vez al año. Esta debe incluir la inspección de la piel, identificación de deformidades, valoración neurológica —incluyendo monofilamento de 10 g y otra prueba neurológica— y evaluación vascular. En personas con pérdida de sensibilidad protectora o antecedentes de úlcera o amputación, la inspección debe realizarse con mayor frecuencia.

¿Sabía que...?
Una persona puede experimentar menos dolor gracias al tratamiento y, al mismo tiempo, continuar teniendo pérdida de sensibilidad. Por ello, la mejoría del dolor no equivale necesariamente a recuperación neurológica.


¿La pregabalina es para todas las personas con neuropatía diabética?

No. La presencia de neuropatía sin dolor no constituye, por sí misma, una indicación para utilizar pregabalina. Su principal papel en este contexto es el tratamiento sintomático del dolor neuropático.

Asimismo, no debe utilizarse como sustituto del control integral de la diabetes, de la evaluación periódica de la neuropatía ni de las medidas de prevención del pie diabético.

La decisión debe considerar el balance entre beneficio esperado, efectos adversos, función renal, comorbilidades, medicamentos concomitantes y preferencias de la persona.

Perla de salud

La pregabalina puede reducir el dolor de la neuropatía diabética periférica, pero no revierte el daño nervioso. Su uso debe formar parte de un abordaje integral que incluya evaluación diagnóstica, control de factores de riesgo, vigilancia de los pies y seguimiento de la respuesta y tolerabilidad.

Mensajes clave

  • La neuropatía diabética es un diagnóstico clínico que requiere descartar otras causas de neuropatía.

  • La detección debe realizarse de manera periódica: en diabetes tipo 2 desde el diagnóstico y en diabetes tipo 1 cinco años después del diagnóstico, y posteriormente al menos una vez al año.

  • La pregabalina es una opción farmacológica inicial para el dolor neuropático asociado con diabetes.

  • Su objetivo es controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida, no revertir el daño nervioso.

  • La función renal debe considerarse para la selección y ajuste del tratamiento.

  • Mareo, somnolencia, alteraciones del equilibrio, edema y aumento de peso son aspectos que deben vigilarse.

  • Si la respuesta es insuficiente, es necesario reevaluar el diagnóstico, la tolerabilidad y la estrategia terapéutica.

  • El tratamiento del dolor no sustituye la evaluación y prevención del pie diabético.

  • Los opioides, incluidos tramadol y tapentadol, no se recomiendan como tratamiento habitual del dolor neuropático en diabetes debido a su perfil de seguridad.


Conclusión

La pregabalina ocupa un lugar relevante dentro del tratamiento del dolor asociado con la neuropatía diabética periférica. La evidencia actual respalda su utilización como una de las opciones farmacológicas iniciales, pero su indicación debe realizarse dentro de una evaluación individualizada.

Más que buscar únicamente la disminución del dolor, el objetivo del tratamiento debe ser mejorar la función, el sueño y la calidad de vida, mientras se mantienen las estrategias dirigidas a prevenir la progresión de la neuropatía y sus complicaciones.

En este contexto, una atención integral permite evitar que el manejo se limite a prescribir un analgésico: identificar, tratar, vigilar y prevenir siguen siendo los pilares del abordaje de la neuropatía diabética.

Bibliografía recomendada

  1. American Diabetes Association Professional Practice Committee for Diabetes. 12. Retinopathy, neuropathy, and foot care: Standards of Care in Diabetes—2026. Diabetes Care. 2026;49(Suppl 1). doi:10.2337/dc26-S012.

  2. Tesfaye S, Sloan G, Petrie J, et al.; OPTION-DM Trial Group. Comparison of amitriptyline supplemented with pregabalin, pregabalin supplemented with amitriptyline, and duloxetine supplemented with pregabalin for the treatment of diabetic peripheral neuropathic pain (OPTION-DM): a multicentre, double-blind, randomised crossover trial. Lancet. 2022;400:680-690.

  3. Freeman R, Durso-Decruz E, Emir B. Efficacy, safety, and tolerability of pregabalin treatment for painful diabetic peripheral neuropathy: findings from seven randomized, controlled trials across a range of doses. Diabetes Care. 2008;31:1448-1454.

  4. Alam A, et al. Efficacy and tolerability of mirogabalin, pregabalin, duloxetine, and placebo in patients with type 2 diabetes mellitus and painful diabetic peripheral neuropathy: a network meta-analysis. Diabetes Res Clin Pract. 2026;239:113469. doi:10.1016/j.diabres.2026.113469.

Blogs recomendados
10 de septiembre de 2025

Guaifenesina y Oxolamina: Sinérgia terapéutica en el manejo de la tos productiva

Exploración de la sinergia terapéutica entre guaifenesina y oxolamina en el manejo de la tos productiva. Con el análisis de la evidencia clínica y farmacológica en la combinación que permite fluidificar secreciones y modular la tos sin suprimirla por completo, para favorecer el bienestar del paciente. 

25 de noviembre de 2025

Pulmonarom® activa todas las células del sistema inmune por lo que brinda protección completa frente a las IRA

Pulmonarom® es un lisado bacteriano que potencia la inmunidad innata y mejora la defensa frente a las IRA, ofreciendo una protección del 95–98% y reduciendo su duración, gravedad y recurrencia.